Cómo nos vamos a acordar de tí!!!
Chau, Charlton Heston!!!
Chau, Charlton Heston!!!
César 27 y Galileo 29
Qué más puedo decirles?
Los adoro, los amo con toda mi alma,
los extraño, los admiro y respeto cada una de sus luchas.
Ojalá que la vida les depare alegría, ojalá que puedan vivir con plenitud.
¡¡¡Feliz Cumpleaños Hermanos!!!
Lu*
Hace un año...
Juicio y Castigo a los asesinos del MAESTRO
Te prometo Carlos, no moriste en vano...
Lu*
Si... no... si... no...
Tengo mucho qué decir, pero ya se ha dicho mucho...
El pasado se repite -aquí y allá-
seguimos, una y otra vez tropezando con la misma piedra.
Yo podría opinar, o mejor dicho, debería opinar...
¿para qué? ¿por qué? ¿a quién?
Sólo sé -y lo sé bien- que el "campo" NO es el campesino a pesar de lo que dicen por ahí...
Lu*
Soy culo inquieto y porfiada también...
A pesar de mis bajones, procuraba siempre mantener la fé; colaborando con orgullo en un proyecto promotor de la lectura entre los jóvenes, después de todo... y a pesar de todo... Sigo confiando en la educación, sigo apostando a la lectura y sigo creyendo que es posible sanar a este pobre mundo.
Aquí el video que hice de la presentación del nuevo ciclo: "Botella al Mar", presentación de un proyecto con mérito y pasión compartida: Sonia Alvarez, Verónica Moreyra y Lucero Gómez Cruz.
http://botealmar.blogspot.com/
Lu*
Hoy después de mucho deambular... ¡Ya tengo trabajo!
Sólo quien lo ha vivido en carne propia (sin seguro de desempleo) sabe lo que es ver pasar las horas y los días, mirando el techo, urgándose el ombligo, rezando a dios y a todos los santos, buscando y pidiendo. Llegar a otra entrevista de trabajo con los pies hinchados, los ojos cansados y el alma triste... Los primeros días, te llenas de motivación y conforme pasan los días, los meses... el espíritu decae y empiezas a pensar que "de verdad" no sirves, que quizá estas llena de ínfulas y no eres nadie ni mereces nada. Te lo empiezas a creer y los que te entrevistan lo perciben... No eres nadie.
Y un día, casi cuando todo estaba más oscuro y de verdad empezabas a perder la fé: Te llaman, vas a la segunda entrevista (otra) y empiezas a ver un "si" en el horizonte, pequeño, pequeñito; no quieres hacerte ilusiones (más) porque sabes bien lo que es perderlas. Pero ese "si" pequeñito empieza a crecer y es un SI a viva voz cuando -entre sonrisas- preguntas ¿entonces, es un trato? y estrechas la mano cerrando así "el negocio".
He tenido épocas difíciles, se lo que es no tener trabajo y no se lo deseo a nadie; me sentía humillada, frustrada, aburrida, desesperada... Esta vez, me tocó quedarme sin trabajo estando casada ¡qué difícil dios mío! Por mi cabeza pasó de todo, no me atrevía a pedirle dinero a mi marido (me tragué muy bien el cuento -machista- de la liberación femenina). Yo pensaba ¿pero quién es este hombre para darme dinero? ¿qué vínculo nos une? ¡no es mi papá! Todos y todas me decían: ¡Es tu esposo! y si es mi esposo pero por qué tengo que recibir dinero de él?... Me sentía casi casi como una puta, cabeza abajo, esmerándome en complacerlo, me convertí en el ama de casa perfecta, me convertí en eso de lo que siempre renegué. Con muchísima vergüenza y sólo cuando me quedé sin un centavo qué rascar (y las chambitas dejaron de llegar), abrí la boca y le pedí dinero ¡qué profundo dolor!
Hoy el vuelto a sonreír! Hoy he vuelto a creer en mí misma y entiendo las palabras sabias de mi madre: Todo pasa por algo! Y si, creo que conseguí el mejor trabajo que podía conseguir, en un buen lugar, buen sueldo y con "cierta" seguridad (nunca se sabe...) Hoy puedo volver a mirar a mi marido a la cara, puedo mirar al mundo de igual a igual y decirle: No me venciste, estoy de regreso! Gracias a Dios aún no tengo hijos qué mantener, y las cosas en casa aún no exigían mi "contribución". Es terrible no tener trabajo, el trabajo dignifica al hombre, si... lo comprobé... ya después vendrán las quejas por los jefes, los "abusos", las jornadas y todo lo demás. Pero sabré que a fin de mes llegará a casa el dinero que tanta falta hace para poder vivir!
Lu*
¡No me puedo caer!
Lu*
La verdad, es que este año viene pintando de lo más pior...
No tengo trabajo desde hace tres meses y, aunque me estoy habituando a ser "ama de casa", me pone verde! Sencillamente no lo soporto! Es más... estoy perdiendo hasta el cabello de tanto stress... De más, esta decir que NECESITO trabajar, no sólo por el mentado "desarrollo profesional" sino porque además ¡necesito dinero!!! Qué se creen??? No soy Macri, ni Slim... Necesito trabajar, este país es duro, durísimo en materia de economía, es muy difícil subsistir con el salario (indignante) de un profesor (mi esposo)...
Días y días recorriendo escuelas con currículum en mano.. nada... Me presenté a un concurso en un instituto que forma profesores, muy conocido en esta ciudad... Y nada! Y aquí viene mi indignación... Qué es lo que quieres? Que me disculpe quien se sienta aludido pero ¿se creen Harvard??? Me pregunto cuántas de las personas que intervinieron como jurados tienen el currículum que yo tengo? Ninguno, lo puedo asegurar y hasta lo puedo jurar! 3 veces! me he presentado 3 veces! Algo huele mal en Dinamarca... lo sé... ya los conocí...
No es que me sienta superior por ser extranjera, por el contrario, esa condición me ha cerrado muchas puertas en esta bella Argentina que tanto amo, pero si, mi calidad de inmigrante, aunada a la ignorancia prevaleciente en todos los ámbitos burocráticos, me ha cerrado las puertas. Pero se agrandan y te marean con el papeleo para no denotar que son unos verdaderod ¡¡¡hijos de puta!!!. La gente valiosa de Villa Mercedes me ha tendido la mano, si, debo reconocerlo... Pero ellos, los que ocupan cargos designados a dedo por el señor de las alturas, tienen tanto miendo a que les coma el mandado que me cierran las puertas...
Y por casa ¿cómo estamos? Mal, se vienen tiempos difíciles y más aún si no se cuenta con solvencia económica, en este país (como en el mío) si no tienes dinero eres basura, te pisan y no lo voy a permitir! Necesito con urgencia conseguir trabajo, es preciso, es necesario... Dios mío! Qué difícil situación, no se trata de comprarme un coche... no se trata de un vestido, es más, ni quiera se trata de comer o no comer.... es algo de vida o muerte, si de vida o muerte.
Seguiré buscando, seguiré luchando hasta las últimas consecuencias, es lo único que puedo hacer, seguir demostrando a esos estúpidos que es "si" a pesar que ellos me digan "no"... Ya lo verán, gracias a dios la vida es una rueda de la fortuna y las piedras rodando se encuentran... Lo voy a conseguir! Pese a quien le pese!
Lu*
Porque aún nos quedan muchas luchas que ganar y muchos caminos que recorrer!
Vamos Mujeres todavía!!!
Lu*
Ayer fué un día particular, estaba bajando los brazos, estaba cansada de luchar contra viento y marea por alcanzar mis objetivos, me derrumbé... Venía siendo un proceso del que no me había dado cuenta y que incluso me estaba generando problemas con Jorge. Y ayer se colmó mi vaso al recibir un "rechazo" más por parte de la burocracia argentina. Ayer se me cayó el mundo de golpe y me había rendido...
Fué un cumpleaños especial. La añoranza, la lejanía con la familia, la madurez, la lucha diaria, las puertas que se cierran, el amor que tambalea, las ilusiones que se desvanecen... todo lo junté y estaba colapsando. Sin embargo, por la noche vinieron los amigos y junto con Jorge, lograron que tuviera un feliz cumpleaños. Recibí muchas felicitaciones de cumpleaños, de mis padres (mi pilar), de los amigos en México, de los amigos de España, de mis ex-alumnos, de mis actuales alumnos, de mis amigos en Argentina; lo que me hizo ver que voy por buen camino y que también es de valientes reconocer la debilidad...
Después de todo sólo soy una mujer, una persona, un ser humano... Mi vida es sólo mía y voy a pelear hasta que deje de respirar, lo juro! Lo voy a lograr, voy a pelear; voy a seguir, con fé soñando lo imposible! Golpe a golpe, verso a verso; en pie y luchando... en pie y luchando... Esta es mi elección hasta sus últimas consecuencias.
Lu*
Grammy 2008
(jua jua jua!)
Y... por supuesto que existe!!! No hace falta que este señor, con su oscurantista punto de vista (-da miedito el tipo...-), venga a decirnos que el infierno existe... Millones mueren de hambre y desesperación (-¿apenas ayer se dió cuenta?-), estamos a punto de una hecatombe mundial por culpa de unos cuantos (-¿pos uste' ónde vive?-). La justicia es una ridícula utopía y nuestro pobre mundo esta gobernado por un borracho, asesino, facho, enfermo mental, racista (-vamos, un pendejo con poder...-) llamado George W. Bush.
Señor Papa (-con mayúscula porque es una autoridad ... ...-), deje ya de perder el tiempo (-y el dinero de sus fieles-) y deje de hacernos perderlo a nosotros, la iglesia católica (-por suerte-) esta en picada y con personas tan absurdas como usted el opio, pos, no le va a durar. Ojo, no me malinterpreteis (zzz), creo profundamente en Dios (-porque en algo tengo qué creer ¿no?-), pero estos, "sus" ministros, francamente me dan pena ajena, risa y un poco de desesperación.
Lu*
Es increíble cómo el pasado se viene agolpando en mi cabeza, si, siempre me sucede cuando llega el mes de febrero... el mes de mi cumpleaños. Si leyera los post publicados en años anteriores por éstas fechas, podría resumirlos en lo mismo: Recuerdos. Y es que cada vez que estoy por cumplir años, no puedo evitarlo, reviso todo lo que ha sido mi vida, año por año, es como una tradición impuesta por mi alma para no olvidarme nunca, para no perderme.
Así, sin querer el universo se confabula a mi favor y me trae, sin yo proponérmelo, pedazos de mi vida, armando el rompecabezas de estos casi 33 años. El jueves, y gracias a la tecnología, tuve contacto otra vez con un amigo muy, muy querido, un amigo al que le había perdido la pista hace poco más de 10 años. El viernes ya estábamos en el messenger poniéndonos al corriente de todo lo que nos había sucedido en esta década de ausencia.
Rafael, fué mi mejor amigo durante mi adolescencia, cómplice de toda la inocencia que por esos años me rodeaba. Jóvenes, éramos muy jóvenes y pese a nuestras ansias y deseos de crecer, éramos simplemente niños. Recuerdo su paso por mi vida como una de las mejores épocas que he vivido. Recuerdo que lloraba a su lado los amores desventurados, los exámenes y esas cosas.
Él me recordó que yo era "burra" en la escuela, es decir que no era ni la más brillante ni la más dedicada y me parece que se equivoca. Si bien, no estaba a la altura de las lumbreras de mi salón (era un nivel bastante exigente el que se nos imponía en la escuela) yo estaba becada, lo que significaba aprobar cada año con un promedio mínimo de 8.5. Era "burra" en matemáticas, química y física, pero él no se acuerda que era la mejor en español y literatura.
Poniéndonos al corriente de nuestras vida me comentó "te volviste intelectual"... Ja! Es increíble cómo cambia la gente en tan pocos años, 15 o más han pasado de aquello que él recuerda de lo que era yo, 15 años o más de lo que yo recuerdo que era él. Un rebelde sin causa aparente, un grandulón bastante torpe con sus casi 2 metros de estatura (menos pero no lo sé exactamente), un tierno buen amigo y confidente.
No éramos ni la sombra de lo que somos hoy en día, ninguno hubiese imaginado en lo que se convertirían nuestras vidas. Yo no era la más bonita, la más lista, ni la más popular; él no era el más guapo, ni el más listo, ni el más popular. Terminamos la secundaria y cada uno cambió de escuela, la preparatoria ya era otra cosa, yo me fuí a Puebla y tuvimos encuentros en donde la amistad existía como un recuerdo cercano, y la dejamos ir para dar paso a mis primeras calenturas (jajajaja).
En la universidad nos vimos poco, en el teatro, después tres o cuatro veces en los pasillos de la facu, algún que otro encuentro en reuniones de ex-compañeros. Por ese entonces poco quedaba de lo que habíamos sido y nos había unido. Estábamos en la búsqueda de nosotros mismos, sólo queríamos mirar para adelante y comernos de una vez por todas el mundo de un bocado. Nos graduamos, él ingeniro civil y yo comunicóloga, nunca más volvimos a vernos...
El viernes nos reencontramos, me contó que esta casado, que tiene dos bellos hijos (una nena y un nene), que tiene un negocio y le va muy bien; yo le conté de mis viajes, de mi matrimonio. Aclaramos algunas cosas que habían quedado en el tintero. Yo quería, si, recuperar 10 años de noticias en 10 minutos de comunicación virtual. Fué alguien sumamente especial en mi vida -creo que él no lo sabe- pero lo fué, un importantísimo pedazo de mi vida que hoy vuelve y revuelve.
Te quiero muchísimo Rafa, espero no volver a perderte.
Lu*
No me acaba de convencer la dichosa foto... demasiado teatral para mi gusto, demasiado oportuna en año electoral y economía desestabilizada... Lo siento pero cuando se trata del norte yo siempre pienso mal... (ayer la noticia de la mujer que apuñaló a dos pilotos, muy oportuna también, contrapuesta con la "foto del año" justifica la invasión).
Si nos vamos al retrato de la realidad, hay fotos más cruentas, más dolorosas, más escalofriantes, más sangrientas... la del año pasado, sólo cómica, sólo eso y cuando se lee la "verdadera historia" da mucha más bronca haberse comido el cuentito. Eso el el mundo, en una mierda que compra, paga y vende; que premia a los que capturan el dolor y ganan a través de él millones de dólares.
Estoy asqueada del mundo y de sus formas, de sus aparentes actos humanitarios. el hombre para el hombre, siempre es -y será- un lobo... y nosotros ¡idiotas! seguimos mordiendo el anzuelo, seguimos callados, expectantes, nomás puteando, nomás sobreviviendo.
Lu*
Sólo respira...
Lu*
¡Cómo pasa el tiempo!
Qué puedo decir yo? ¿qué puede decir una hija sobre el hombre que le dió la vida en cada uno de sus sentidos? Qué puedo decir de este hombre que con intachable integridad, amor y paciencia formó una familia de la cual me honra formar parte. Todos un poco locos, si, todos y cada uno diferentes, pero todos cobijados bajo su manto y protección.
Desde ya estoy llorando, llorando al recordar los momentos que he pasado a su lado, gozando su presencia, iluminando mi camino con su luz que es impulso en cada uno de mis días. El destino quizo que tuviera que irme muy lejos, el destino quizo que mi corazón se partiera para siempre. En el norte, el calor de mi padre, mi madre y mis hermanos; en el sur, el destello del amor en compañía.
Todos saben lo que mi padre ha significado en mi vida. Es mi ejemplo, mi motor, mi cable a tierra, mi cómplice y mejor amigo. Mi maestro! Si, el mejor maestro, el más paciente, el más amoroso, el más certero, el más humilde, el más sabio... Mi corazón se desborda al evocar sus palabras, sus silencios, su mirada precisa y certera, su encomiable respeto y disertación sobre las cosas que verdaderamente importan. Él sabía de mis alas, por eso, cada día, me ayudó a bordarlas.
Mi padre cumple 60 años.. y yo lo sé porque más de la mitad de su vida ha sido mi padre! Porque más de la mitad de su vida dejó de llamarse Pablo para convertirse en "papá". Papá... con qué pocas letras puede encerrarse tod un universo! Tengo tanto qué agradecerle! Tengo tantas cosas qué decirle! Tengo tantos abrazos que me hacen falta, charlas que quedaron pendientes cuando en un impulso me eché a volar sin medir las consecuencias, sin mirar atrás, sin deternerme.
Sólo le pido a Dios una eternidad en nuestras vidas, sólo le pido a dios la oportunidad de volver a verlo! De abrazarlo fuerte, de sentarnos cómodamente en el sofá y disertar sobre la vida, la literatura, el cine y la política nacional. Doy gracias a Dios, a la vida, a las estrellas, al sol y a la luna por él y por su existencia. Porque gracias a él y su ejemplo puedo mirar de frente mi camino y decirle ¡bienvenido!
En fin... Mi viejo cumple 60 años y seguramente muchos más; sano, fuerte, lúcido, guapísimo... Puedo sentirme tranquila y feliz porque sé que existe un hombre que me ama más allá de todo espacio y tiempo, a quien amo desde el primer día que llegué a este mundo. El mejor de los hombres, el mejor de los padres...
¡¡Feliz Cumpleaños Papá!!
Lu*
La verdad, es que este verano ha resultado mucho más provechoso de lo que pensé. Debo confesar que le tenía miedo, hace mucho tiempo que no gozaba de tan extensas y apacibles vacaciones y nunca, desde que vivo con Jorge, las había tenido... De trabajar de lunes a sábado todo el día, de la noche a la manaña, pum! 24 horas en compañía del marido: primero fué ansiedad; después, aburrimiento; ahora, paz. He empleado muy bien mi tiempo en "recontruirme", y es que uno no se da cuenta, pero va dejando pedazos de sí a cada paso cotidiano, no sólo es el cuerpo, son también la cabeza y el corazón.
Mi proceso de reloaded empezó -¿y cómo no?- con la lectura, siguió con la música, el cine y desencadenó en la escritura. Existe algo más placentero? Para leer elegí pocos libros "nuevos", en realidad me dí a la tarea de releer ya sea por curiosidad, aprendizaje o necesidad. Necesidad de volver al pasado, volver a casa; necesidad de encontrar los motores que me movieron y me mueven. Por curiosidad retomé a García Máquez y sus 100 años de soledad.
Cuando leí por primera vez este libro, tenía, no sé, 19 ó 20 años, me imponía su tamaño, me abrumaba su fama y me costó descifrarlo; más tarde volví a leerlo cuando me hice profesora, el curso de bomm latinoamericano así lo ameritaba. Ahora, a punto de cumplir mis 33 (la edad de cristo.. jeje) e inmersa en esta paz que tanto anhelaba, sintiéndome plena y en busca de nuevos caminos, lo pedí prestado a una amiga. Lo comencé el lunes de esta semana y ya casi estoy por terminarlo. Wow! Qué fantástica lectura!
Ni una sola de sus páginas tiene desperdicio, ninguna palabra sobra y ninguna palabra falta. Es prácticamente perfecto. Siendo más joven, lo reconocí excelente, siguiendo las consignas de mis mayores, bajo la tutela de mi padre y mis maestros; hoy, con una idea clara de la literatura, después de haber leído y leído, viajado y vivido, no puedo más que arrodillarme ante la mágnífica creación del artista colombiano. Macondo, ay Macondo! Te puedo oler, te puedo sentir y llorar, puedo reirte y ¡por fin! comprenderte.
Ha sido un verano redondo. Jorge toca la guitarra y estudia, compartimos sin disputas la computadora y por primera vez en casi tres años, no nos estorbamos. Ayer, también por recomendación, alquilamos "La vie en Rose", la vida de la cantante francesa Edith Piaf ¡qué magnífico descubrimento! La película es como todas las biografías cinematográficas, plagada de recursos retóricos y gags emotivos, pero me develó a una mujer que no había conocido. La había escuchado, si, siempre es el fondo musical cuando uno evoca París. Su voz, la torre Eiffel, el Moulin Rouge, Toulouse Lautrec, Notre Dame, Napoleón y Víctor Hugo.
Jorge me decía -¿no conoces a Edith Piaf? es como no conocer a Lennon!- Y la verdad es que no, no la 'conocía'. Me recordó un poco a mi querida Judy Garland y la divina María, pero con otro toque, otro acento, otro enchante. Su vida y su voz ¡qué buen hallazgo! Aún me restan algunos de días de completa holgazanería, espero seguir renovándome, disfrutando y aprendiendo. Después de todo, como dicen las abuelas, no hay mal que dure 100 años y mi vida yo la pinto del color que yo quiero.
Lu*
Una probadita de la Piaf...
"... cuando ante tí se abran muchos caminos y nos sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve a donde él te lleve."
Susanna Tamaro
-Donde el corazón te lleve-
De vez en vez me atrapa la necesidad de estar en casa... Todo empieza con un vacío inexpicable, una necesidad, una urgencia que se va traduciendo en ansiedad; tardo algún tiempo en comprender este estado mío, muy mío y muy particular. Y sucede de pronto, ahora entiendo todo, ahora llegan a mi cabeza los borrosos cristales de la nostalgia.
La patria se lleva en el estómago, el hogar se encierra en los sabores y olores propios de la cocina, la tierra traduce su idioma y exige: Necesito Sabor! Necesito rodearme de los míos, de mi casa, mi familia, mis amigos y ciudad. En ese instante preciso, no antes, no después, de ese placer pecaminoso que entra por a boca, recorre la sangre y llega al cerebro haciendo estallar las lógicas y sentidos.
Chiles, chiles bien picantes, adobados o jalapeños, güeros o prietitos, dulces o amargos... Corro hacia la despensa, sé que en algún lugar "protegido" tienen que estar, lo sé muy bien porque en mi equipaje, sin importar lo que costara el exceso, los traje conmigo, cruzaron conmigo tierra y mar. Estan ahí, en su brillante lata.. Me miran, los miro, sonreímos porque nos conocemos, somos cómplices, hemos vivido y recorrido el camino juntos, si... Ahí estan... abro la lata...
El olor es inconfundible, un olor que te penetra sin respeto y te hace salivar, prometiéndote un encuentro, la inminencia del sabor, la creciente proximidad del inmenso placer. Los labios van sintiendo de a poco su poder voluptuoso, empiezan a arder... Los menos valientes saldrían corriendo a buscar un galón de agua, pero yo no, yo me quedo aquí atada a la silla con los ojos fijos en la inmensidad (o en el reloj de la cocina, da igual!)
La mente no sabe qué hacer, lucha y se resiste, sabe que en cualquier momento esta a punto de ceder.. y cede. Cede a la sensualidad de mi pueblo caliente, cede ante la visión de cuerpos morenos y mujeres de caderas redondas. Cede ante la injusticia de mi pueblo que sufre, cede y cierra los ojos porque estaba ansiosa de consumar su candente comunión.
Esa inocente tortura se va acercando a la garganta, lastima alegremente las cuerdas vocales y llega al estómago; antes, en su recorrido por el torrente sanguíneo, llegó al corazón y lo rebozó de alegría. Mis ojos lloran, mezcla de gozo y desesperación, mi nariz empieza a constiparse pero no claudico... Un bocado y otro más. Mis labios estan hinchados, rojos, sensibles, pecadores... Han experimentado, otra vez, su petit morte, su singular orgía de olor y sabor... Ahí, uno a uno los momentos; ahí, uno a uno los amores; ahí uno a uno los amigos, las canciones.
Aún permanece en mí el recuerdo de hace un instante, mis labios siguen quemados por el poder de mis chiles bien picantes, mi respiración y pulso van volviendo a su estado habitual, mi cabeza aún esta volando sobre mi infancia y adolescencia. Mi orgulloso y erguido corazón grita en silencio: ¡México! Mi alma se calmó, mi añoranza encontró una fuga, mis anhelos de volver han parado... Si, han parado por ahora, pero van a volver, pero ya sé cómo atajarlos, darles la bienvenida y dejarlos entrar. ¡Por mi hermosa patria!
Lu*
Han pasado muchas cosas en los últimos tiempos... cosas que a pesar de todo, no me hacen tirar la toalla. Insisto y sigo insistiendo en la plenitud de mi vida, sin embargo, como todos los seres humanos, no puedo evitar cuestionarme: Y yo, ¿dónde quedo? en medio de tanto aceleramiento, contradicciones, decepciones, angustias, sobresaltos y clamores...
A veces, y muy a pesar de mí me siento cansada, quiero (y no lo pido) un descanso para mi cabeza y mi corazón. Si bien ahora estoy de vacaciones "físicas", los acontecimientos que me rodean me mantienen alerta y a la expectativa; preocupada, temerosa y sumida en un pozo a través del cual me aferro a la luz, una luz que quizá no exista y yo la proyecto para seguir avanzando.
Hasta dónde entregarse? hasta qué punto poner toda la carne al asador? ¿hasta cuándo decir ¡basta!? No pretendo vivir en un lecho de rosas, vivo en Argentina, con todo lo que ello representa, inmersa en las carencias propias de los países en vías de desarrollo (sic). Con las incertidumbres eternas de una furtiva vuelta de tuerca, propia del sistema brutal y despiadado.
No es cuestión de bajar los brazos, no es cuestión de volverse fatalista y putear al dios que descansa en los cielos, no es el momento de declararse vencido, porque hay que seguir peleando. Pero estoy cansada... Mi corazón es como esos limones viejos que lucen bellos a través de lo artificios de supermercados, sin embargo debo cada noche someterlo a tratamiento y hacerla una buena "lavada de cerebro" para que siga latiendo.
En dónde quedo yo en medio de tanta gente, de tantos conflictos, de tantos dolores, de tantas batallas y tantas desilusiones?... Qué jodido es crecer y ser adulto! Reconozco que he cambiado, ya lo sé, no me lo digan, no hace falta; yo sé que he cambiado. Ojalá pudiera volver a ser la loca e irreverente de siempre, ojalá siguiera creyendo en los santos reyes y el ratón de los dientes.
Vengo, desde hace meses cayendo en la cuenta que por fuerza de seguir estoy perdiendo el rumbo, me extravié en algún lugar de mis pensamientos y por más intentos que haga por encontrarme, no hay caso; no me encuentro. Estoy bien, si, no se alarmen, tan sólo son cuestiones existenciales propias de mi edad, mi personalidad y las circustancias.
Necesito un sorpresivo vuelco de timón para seguir recorriendo el camino que me he trazado. Necesito detener el paso, mirar a ambos lados, me hace falta recuperar las fuerzas que dejé por algún lado. Quiero leer, leer y sólo leer para perderme en las páginas de historias que nos son las mías; necesito buscar y buscar en lo más profundo de mi alma el rumbo que elegí y que debo seguir andando.
Lu*